Guía de Créditos Hipotecarios

Antes de comprar tu casa, debes estar seguro que has encontrado la mejor hipoteca. Encuentra aquí consejo imparcial para ayudarte a tomar la mejor decisión.

La decisión de comprar una vivienda no es fácil (ni barata) y por lo tanto, no es algo que deba decidirse de un día para otro. Cuando estás convencido de establecerte y adquirir un inmueble, la mejor manera de financiarlo es a través de un crédito hipotecario, ya que tienes la opción de poder pagarlo durante varios años. Al igual que con la decisión de comprarla, solicitar este tipo de crédito no es algo que deba ser tomado a la ligera, por eso te presentamos esta guía donde encontrarás toda la información que necesitas saber antes de hacer realidad el sueño de la casa propia.

Antes de solicitarlo
Solicitar cualquier tipo de préstamo debe ser tomado con responsabilidad, pero cuando hablamos de créditos hipotecarios, debemos tener especial cuidado, ya que, es una deuda que puede llegar a tomarnos hasta dos décadas en cancelar.

Una de las preguntas que las personas que están pensando en comprar una vivienda se hacen es: ¿cómo sé que es el momento adecuado para adquirirla? Lo primero que debes tener en cuenta para responder esta pregunta, es tu nivel de ingresos y la estabilidad laboral que tienes en el momento, ya que, debes estás seguro que tu presupuesto, tomando en cuenta el pago del crédito, te permitirá vivir tranquilo por los siguientes años.

Una vez que has respondido a esa pregunta, hay otros aspectos también relacionados al financiamiento que debes tener en cuenta:

1. Subsanar tus deudas pendientes: Así estás asegurando una buena capacidad de endeudamiento y un buen historial crediticio, por lo que será más fácil que obtengas el crédito hipotecario. Además, considerando la importancia de este tipo de crédito, una vez que canceles las anteriores, podrás dedicarte sólo a pagar este.

2. Verificar los precios del mercado: Si ya decidiste la zona en la que quieres tu próxima vivienda, lo ideal es que averigües el costo de los inmuebles y toda la información financiera que puedas para, en base a eso, sacar un presupuesto más próximo y realista.

3. Comprobar tu presupuesto para la cuota inicial y las cuotas mensuales: Una vez que tengas una idea de los precios de las viviendas de tu interés, el siguiente paso es revisar tu presupuesto y ahorros, y ver de cuánto dispones para que puedas determinar cuánto pedir prestado al banco y cuánto destinar a la cuota inicial.

Califica a un Crédito Hipotecario
Cuando piensas solicitar un crédito hipotecario, el mayor temor es saber si calificas o no, esto sucede porque las entidades deben asegurarse de que no eres un cliente riesgoso y que, por lo tanto, estás en condiciones de devolver todo el dinero que estás solicitando, por lo que evalúan tu nivel de ingresos, antigüedad laboral, historial crediticio, entre otros.

Frente a esto, cada vez son más las opciones que existen para tener más posibilidades de calificar a este tipo de crédito, estas son algunas de ellas:

1. Hipoteca-alquiler
Te permite acceder al crédito luego de haber alquilado el inmueble durante dos o tres años. No necesitas una cuota inicial, pero recuerda que siempre se fijarán en tu historial crediticio y si estás o no al día en tus pagos. Esta modalidad está disponible sólo en algunas viviendas y entidades, por lo que debes averiguar sobre tus opciones.

2. Ahorro hipotecario
Te da la posibilidad de demostrar tu capacidad de pago en caso no cuentes con los documentos que justifiquen tus ingresos. Debes tener en cuenta que la cantidad de dinero que depositarás será la cuota mensual por seis meses; al final del plazo podrás calificar a la hipoteca.

3. Crédito de a dos
El beneficio de esta forma de solicitar el crédito, es que al hacerlo junto a otra persona (familiar o pareja), los ingresos de ambos se suman, dándote más posibilidades de calificar al crédito por un monto incluso más alto.

Pagos del crédito
La compra de una vivienda es un gasto que, muchas veces, termina por desbalancear las finanzas de la familia si no es planificado con cuidado. Normalmente, el pago de la deuda puede tardar hasta una década, eso sin considerar el pago de la cuota inicial que, por lo general, equivale al 30% del valor de inmueble.

Sin embargo, las entidades financieras han dispuesto de herramientas que ayuden a sus clientes a poder pagar el préstamo con más facilidades, una de ellas, es a través de los créditos hipotecarios con pagos crecientes. Este es un crédito de vivienda con tasa fija, pero que incremente su mensualidad cada año. Este incremento es realizado de manera porcentual; por ejemplo, con el aumento del 2% de la cuota anualmente.

No olvides que siempre debes evaluar son los costos adicionales como comisiones y tasas interés, ya que son pago que siempre están incluidos en las cuotas y que pueden hacer crecer el pago correspondiente.

Por otro lado, hay algunos elementos que podrían volver más caros tu crédito y debes tener mucho cuidado para que esto no ocurra:

1. Seguros: Cuando te otorgan el crédito, las entidades te ofrecen diferentes tipos de pólizas: en caso de desempleo, desastres naturales, etc., pero eso no significa que estés en la obligación de aceptarlos. Si alguno de ellos te interesó, recuerda evaluar tu presupuesto, cuánto tendrías que pagar por ellos y si realmente te será útil o no.

2. Comisiones: Todas las entidades que ofrecen este tipo de crédito cobran comisiones. Algunos de los conceptos más comunes y por los que debes consultar al momento de solicitar tu crédito hipotecario y saber si realmente te conviene pedirlo con esa entidad o no son: apertura del crédito, desembolso, estudio del inmueble, etc.

3. Aforo: Se refiere al monto que te entregará el banco y el monto que tendrás que entregar tú a modo de enganche. Recuerda que mientras más grande sea el préstamo, más intereses tendrás que pagar y más tiempo te tomará devolver el dinero. Por esta razón, es recomendable que al momento de pagar el ‘enganche’, éste sea un monto considerable para que puedas reducir la deuda.

4. Gastos adicionales: Al solicitar un préstamo, existen varios elementos, además de las cuotas y los intereses, que debes considerar. Una vez tu crédito sea aprobado, debes realizar inscripciones, trámites, pago de impuestos y otros gastos que, sumando, debes cancelar cerca del 5% del valor del inmueble, por lo que debes considerar con qué entidad bancaria cerrar el trato. Lo recomendable es revisar por lo menos tres o cuatro propuestas para antes de definir cuál es la opción que más te conviene.

Formas de Pago
Al momento de pagar un crédito, lo normal es pensar que debemos acercarnos hasta la entidad en la que tenemos la deuda para hacer el pago de las cuotas cada mes. Sin embargo, para dar más facilidades a los clientes, se han habilitado nuevas formas de pagar para evitar retrasos.

1. Pago desde aplicación
Muchas entidades financieras dan a sus clientes la posibilidad de pagar su crédito a través de la aplicación o app que pueden descargarse en el celular. Para hacerlo de esta manera, el requisito es que el dinero debe estar en la cuenta conectada a la aplicación de la entidad financiera.

2. Pago por débito automático
Esta opción es la más sencilla, así te olvidas de ir cada mes al banco a hacer el depósito. Lo que pasa con esta forma de pago, es que el banco retira el monto de la cuota automáticamente de tu tarjeta. Así, las posibilidades de atrasarse con los pagos son nulas.

3. Pago en agencia
Es una forma común de pago. Te acercas a una tienda autorizada con el dinero, lo pagas y listo.

Tasa de Interés
Un elemento al que debes prestar mucha atención al momento de solicitar tu crédito, es la tasa de interés, ya que, de esto depende cuánto realmente pagarás cada mes y cuánto tiempo te tomará saldar tu deuda con el banco.

Tasa Fija
En los préstamos de tasa fija, los bancos se comprometen a reconocer la tasa de interés pactada al inicio del préstamo sin considerar las condiciones del mercado (sean favorables o desfavorables para el banco). Estos préstamos son ventajosos para el usuario si es que se espera que durante el lapso que dura el préstamo los intereses de crédito suban.

Tasa Mixta
En este tipo de préstamo, el banco se compromete a reconocer la tasa pactada al inicio del préstamo por un lapso acordado (por ejemplo, 5 años). Luego de este lapso, las condiciones del préstamo son revisadas y se aplica una tasa ajustada. La tasa ajustada es calculada usando un promedio del mercado más un porcentaje de interés adicional pactado al momento de otorgarse el préstamo.

Consejos
1. Revisar el CAT (Costo Total Anual del Crédito), que es donde están incluídos todos los costos y pagos que deberás hacer por el crédito solicitado. Cuando obtienes un préstamo, no pagas nada más por el dinero prestado y los intereses, sino también comisiones, seguros y otros costos que puedan incluirse. Si revisar el CAT podrás saber en realidad cuánto tendrás que pagar por el dinero que estás prestando del banco.

2. Antes de adquirir un inmueble, sea casa o departamento, asegúrate de revisar las instalaciones: tuberías, conexiones eléctricas, si la vivienda fue modificada hace poco o no. hace cuánto tiempo está a la venta, cómo es la zona, etc., esto te ayudará a decidir si es el lugar indicado para vivir.

3. Si recibes algún ingreso adicional como aumento de sueldo o algún bono destínalo al pago de la hipoteca. Además, también puedes revisar tu presupuesto, y si es posible, hacer ajustes para aumentar el monto del abono mensual a la cuota de pago. Todo esto te ayudará a terminar de pagar el crédito en menos tiempo.

Beneficios
El esfuerzo que se hace para adquirir una vivienda es grande, sobre todo, cuando es a través de un crédito hipotecario; pero, los beneficios que obtenemos por ello son muchos más de los que crees:

- Si eres puntual con los pagos de las cuotas una vez que te aprueban el crédito, tienes mayores posibilidades de obtener otros financiamientos en el futuro, siempre y cuando no sobrepases tu capacidad de endeudamiento. Además, también estarías logrando un buen historial crediticio.

- A diferencia de otras adquisiciones, como los vehículos, que se caracterizan por depreciarse rápidamente, las viviendas tienden a aumentar su valor con el paso de los años, por lo que, si decides venderlo en un futuro, obtendrás más de lo que pagaste por ella al comprarla.

- Al adquirir una vivienda estás construyendo un patrimonio que años después, podrás dejar como herencia a quien tú decidas.

Compra una vivienda usada
Aunque el comprar una vivienda que ya posee un historial o, mejor dicho, que ya ha sido usada, representa una menor inversión, también significa que al momento de buscar una y escogerla, se debe tener más cuidado y prestar atención a ciertos detalles para comprobar su estado ya que no todos los inmuebles se encuentran en estado óptimo.

Volverse propietario de una vivienda usada no es tan malo como algunas personas lo indican. Existen algunos elementos por los que es una buena opción hacer esta compra. Algunas de estas ventajas son:

- Puedes aprovechar las zonas céntricas a un menor precio.
- Las viviendas que fueron construidas hace algunos años, suelen ser más espaciosas y mejor distribuidas, al contrario de las actuales, que si bien pueden tener más funcionalidades, pero sacrifican el espacio de los inmuebles.
- Precios mucho más bajos en comparación con inmuebles de estreno.

Si ya te decidiste porque tu próxima vivienda sea una ya usada, toma en cuenta estos puntos para asegurarte de encontrar el mejor lugar para vivir:

1. Conocer el estado legal
2. Solicitar y revisar los planos y escrituras
3. Verificar el sistema eléctrico y de tuberías y comprobar que no haya fugas
4. Preguntar si la estructura original tuvo modificaciones posteriormente.

Además, debes recordar también revisar, al igual que con una vivienda nueva, la ubicación de ésta, la situación del vecindario, si la ubicación te resulta adecuada, entre otros.

Errores
Comprar una vivienda es una de las adquisiciones más importantes que hacen las personas en su vida, y aunque los interesados en comprarla hayan recibido muchos consejos, es mejor que recuerden los errores que deben evitar para no hacer del sueño de la casa propia, una pesadilla.

1. No recibir la asesoría adecuada: Es una mala idea elegir cualquier banco para solicitar el crédito, lo ideal es que te asesores y consultes sobre las opciones disponibles y lo que cada uno te ofrece.

2. Comprar la vivienda de manera informal: Pedir a una persona que solicite el crédito por ti, falsificar documentos, incumplir cláusulas, etc., podrían llevarte a afectar tu patrimonio y tu reputación, además de ser prácticas incorrectas.

3. Buscar un plazo muy grande: No existe un plazo fijo cuando se trata de cancelar tu deuda hipotecaria ya que todo depende del precio por el que adquiriste el inmueble y los intereses que tendrás que pagar por el crédito; sin embargo, el tiempo ideal para cancelarlo es de 15 años. Si tu planificación de acuerdo a tu presupuesto se ajusta para un plazo de 20 a 25 años, será mejor que reconsideres si la vivienda que estás escogiendo es la adecuada, sobre todo para tu bolsillo.

4. Solicitar un crédito sin tener capacidad de ahorro: Si eres de las personas que no acostumbra ahorrar ni para tener un fondo de emergencia, es muy difícil que puedas cumplir con los pagos del crédito, ya que es necesario desarrollar una capacidad adecuada de ahorro.

Recuerda que la compra de una vivienda es una las decisiones más importantes que debes tomar, por lo que, no te quedes nunca con la primera opción. Evalúa por lo menos tres alternativas, revisa los intereses, beneficios, pagos y costos que son incluidos en cada entidad financiera. Para hacerlo, puedes entrar al comparador de Créditos Hipotecarios de Comparabien y elegir la mejor opción.