Guía de Depósitos a Plazo

Si vas a invertir en depósitos a plazo, debes estar seguro de encontrar la mejor opción. Encuentra aquí consejo imparcial para ayudarte a tomar la mejor decisión.

Los Depósitos a Plazo Fijo (DPF), son un instrumento financiero que te permite depositar tu dinero por un tiempo determinado en una entidad financiera y obtener intereses por ello. Aquí te ofrecemos una guía donde podrás conocer todo sobre ellos y tomar la mejor decisión al momento de decidir por uno.

Cómo funcionan
Los depósitos a plazo están diseñados para pagar altos intereses a cambio de un compromiso de no retirar el íntegro del depósito hasta la fecha de vencimiento o plazo.

Los depósitos acordados a un plazo mayor (180, 360 días) pagarán más intereses que los que son estipulados a un plazo menor. Cuando pienses abrir un depósito a plazo, recuerda escoger un plazo en el que estimas que no vas a requerir de tu dinero. A mayores plazos, más ganancia.

Una vez concluido el plazo pactado, tienes la opción de retirar tu dinero o de renovar el depósito por un nuevo periodo.

Retiros de tu cuenta
Si por una eventualidad tienes que retirar tu dinero antes de cumplir el plazo acordado, entonces no esperes recibir toda la ganancia esperada. Las instituciones financieras suelen definir la forma de pagar intereses al final del plazo, lo que significa que si sacas el dinero antes, no recibirás ningún pago de intereses. Sin embargo algunas de estas cuentas te pagan intereses mensual o semestralmente, de modo que puedes recibir parte del valor esperado.

Diferencia entre Cuenta de Ahorros y DPF
Si cuentas con algo de dinero y buscas guardarlo de la mejor manera posible, seguramente has escuchado de las cuentas de ahorros y los depósitos a plazo. Antes de tomar una decisión, deberías saber las diferencias entre ambos instrumentos financieros:

1. Al depositar tu dinero en una cuenta de ahorros, puedes retirarlo cuando quieras. Por el contrario, si éste se encuentra en un depósito a plazo, firmas un compromiso en el que estableces un tiempo determinado para que tu dinero permanezca en la entidad financiera sin que puedas retirarlo.

2. Los DPF te ofrecen tasas de interés más altas, por lo que tener una te permitirá hacer crecer tu dinero. Esto sucede porque al tener la restricción de no poder retirar tu dinero durante el plazo establecido, le das la oportunidad al banco de poder realizar movimientos con él y generar ganancias.

3. En las cuentas de ahorro, puedes depositar dinero cuando quieras. Por ejemplo, si recibes un dinero extra o ganas un bono, puedes ir a tu entidad financiera y depositarlo. Por el contrario, en un plazo fijo firmas un contrato donde aceptas no modificar la cantidad de dinero depositado, por lo que no puedes hacer ningún tipo de movimiento; sin embargo, hay algunas entidades que te permiten hacerlo.

4. El pago de intereses en los depósitos a plazo pueden ser de dos maneras. Puedes elegir que tus intereses sean abonados a tu cuenta una vez cumplido el plazo o pedir que sean depositados de manera mensual en otra cuenta. Esto lo suelen hacer quienes depositan cantidades muy altas y utilizan los intereses mensuales a modo de pensión.

En ambos casos es ideal que tengas en claro que cada entidad paga tasas diferentes, por ejemplo, las cajas y financieras suelen ofrecer intereses más altos que los bancos. Antes de abrir alguno, asegúrate de comparar las opciones que ofrece el mercado financiero a través de Comparabien.

Elige el mejor Depósito a Plazo
Depositar tu dinero en una entidad bancaria con la condición de no gastarla y además recibir intereses (dinero) por ello es una idea que atrae a muchos, sobre todo a quienes tienen problemas para ahorrar. Esto ha llevado a que muchos vean con buenos ojos tener un depósito a plazo. Pero abrir una de manera correcta puede resultar confuso para algunas personas.

Lo primero que debes tener en cuenta es que no es recomendable depositar todos tus ahorros. Deja un monto de reserva para las emergencias, ya que de no hacerlo te verás obligado a retirar tu dinero de la entidad financiera, perdiendo todos los intereses.

En segundo lugar, no olvides comparar las tasas de interés que tiene cada entidad financiera. Recuerda que el porcentaje de cada una es distinta y algunas brindan beneficios que pueden resultar más útiles que otros.

Por último, determinar el plazo que el dinero permanecerá en la entidad financiera es una decisión fundamental. Considera un plazo que no sea difícil de respetar, puede ser un año o 180 días. Una vez terminado el plazo, podrás retirar tu dinero junto a los intereses que obtuviste por depositarlo.

Renovación
¿Falta poco para que el plazo que estableció para su depósito a plazo se venza? Lo primero que debes hacer es evaluar los resultados que obtuviste luego del tiempo que pasó tu dinero en una entidad bancaria. Si estás convencido de que un DPF fue la mejor opción para no gastar tu dinero y quieres hacer una renovación, primero debes tener en cuenta estos puntos:

1. Revisa la tasa de interés de todas las entidades en las que puede abrir un depósito a plazo. Luego del tiempo que tuviste tu dinero en una entidad bancaria, cabe la posibilidad que el valor de ésta haya variado, por lo que puedes encontrar una mejor opción.

2. Asegúrate de que un DPF es la opción más adecuada para guardar tu dinero o si prefiere otro instrumento financiero como una Cuenta de Ahorros.

3. Si estás seguro que un Depósito a Plazo es la mejor opción para guardar tu dinero, revisa tu presupuesto y en base a eso, decide cuánto dinero vas a depositar esta vez. Recuerda que a través de este servicio, sólo podrás retirar tu dinero una vez acabado el plazo establecido.

Recuerda revisar cómo pagan intereses los diferentes productos para reducir el riesgo de no ganar nada al retirar tus depósitos antes de tiempo. Además, como las condiciones del mercado cambian frecuentemente, cuando tengas que renovar el plazo de tu depósito usa Comparabien.com.pa para encontrar el producto que te pague más por tu dinero.