¿En qué caso la tarjeta de crédito se convierte en su peor enemiga?

Enviado por Equipo Comparabien el Mié, 16/08/2017 - 10:50
Si piensas que es momento de empezar a gastar sabiamente tu dinero, estas dos estrategias te ayudarán a mantenerte y respetar tu presupuesto.

Las tarjetas de crédito son usadas para muchas cosas y no todas son las correctas. Los plásticos se han vuelto en esa ayuda adicional que se usa cuando no tenemos efectivo disponible o cuando estamos tratando de cubrir una compra algo grande que requerirá de un financiamiento en cuotas. Hasta ahí no hay ningún problema.

Sin embargo, para muchos la tarjeta se ha convertido en una fuente de dinero en efectivo. Están acostumbrados a retirar dinero de los plásticos, aún a sabiendas de que las tasas de interés son más elevadas para este tipo de operación que para las compras. Pero no solo se trata de retirar efectivo, sino de qué hacen con ese dinero. Muchas personas retiran dinero de la tarjeta de crédito para terminar de pagar su vehículo.

Si no entiende por qué esto es inadecuado, tome nota. Las tasas de las tarjetas son más altas que las de un préstamo de autos, por lo que terminará pagando más dinero que si decide solicitar préstamo de auto. Muchos tienen en la mente que acceder a este préstamo es muy difícil y por eso prefieren cerrar el trato retirando efectivo de su plástico. En realidad, la calificación a este tipo de préstamo no es nada del otro mundo y, mientras cuente con los requisitos básicos para solicitar un préstamo de autos no tendrá ningún problema.

Recuerde que si ya cuenta con gran parte del dinero para el auto, puede dar una elevada cuota inicial y una vez que se aprueba el crédito, realizar prepagos que le permitan ir liquidando la deuda. Por supuesto, todo esto dependerá de la entidad financiera que elija.

Johanna Bernuy | Periodista y blogger