Blog de Consejos - Mi Dinero

Aquí podrás obtener ayuda financiera para que puedas cumplir tus obligaciones financieras del día a día y también para que puedas ahorrar o prevenir lo que venga en el futuro

Si tienes en la mente que las tarjetas de crédito son herramientas del diablo para hacer que gastes dinero, es importante que sepas que estás equivocado. Muchas personas han crecido con esa idea, porque vieron a sus familiares o amigos caer en deudas infinitas, pero en la mayoría de casos se trata de malos hábitos, información incorrecta e incluso, poca disciplina.

¿Ser joven y querer una tarjeta de crédito es una locura? ¿Algo que no se recomienda? ¿La peor decisión en medio de tus veintes? Tranquilo, que en la realidad no se trata de un asunto blanco o negro.

Solicitar un préstamo es fácil, pero no es 100% seguro que el banco o la entidad financiera a la que recurres te diga que sí. Una gran parte tendrá que ver con tu perfil: tus ingresos, tus deudas, tu comportamiento financiero, entre otros puntos, y también con el monto que estés solicitando así como los documentos que hayas presentado y cómo lo sustentaste.

Si tienes en la mente que las tarjetas de crédito son herramientas del diablo para hacer que gastes dinero, es importante que sepas que estás equivocado. Muchas personas han crecido con esa idea, porque vieron a sus familiares o amigos caer en deudas infinitas, pero en la mayoría de casos se trata de malos hábitos, información incorrecta e incluso, poca disciplina.

En todos lados es posible encontrar un favorito. En la oficina, nunca falta el favorito del jefe; en el colegio, el estudiante predilecto de los profesores; incluso está el nieto favorito, aunque las abuelas se empeñen en negarlo. Y aunque no lo creas, los bancos también tienen “clientes favoritos”, y volverse uno de ellos no tiene por qué ser imposible.

Algo que es preocupante en el país es la forma en que las personas manejan sus tarjetas de crédito. Son muchos los que tienen más de una, y si bien esto no es un crimen o algo negativo, endeudarse con ella, gastar más de lo que tienen o dividir todo en cuotas, sí se convierte en un problema.

Las personas que dicen tener suficiente con el sueldo que ganan son una especie en extinción. Lo más común es que escuchemos a la gente quejarse porque se acabaron muy rápido su quincena, están envueltos en deudas o no les alcanza para todo lo que necesitan.

Hoy en día, terminar una carrera profesional se ha convertido solo en el primer paso, pero luego muchos se preguntan qué es lo que sigue, ya que en el mundo competitivo en el que nos encontramos, siempre hay oportunidades de seguir aprendiendo.

Tener una tarjeta de crédito es cada vez algo más común, no solo entre adultos con familias, sino también entre jóvenes trabajadores. Otra cosa que ocurre cada vez más son las llamadas u ofrecimientos presenciales para adquirir una nueva tarjeta que, aparentemente, tiene todo lo que necesitas y siempre necesitaste.

Las dinámicas de las tarjetas de crédito pueden ser confusas si no nos informamos lo necesario y uno de los puntos que suele confundir a la gente, tiene que ver con el pago mínimo. Mes tras mes, te llega el estado de cuenta de tu tarjeta de crédito y junto a la cantidad total a pagar, aparece también un número más pequeño. Se trata del monto del pago mínimo.