3 razones para financiar las compras medianas con tarjeta y las pequeñas en efectivo

Enviado por Equipo Comparabien el Dom, 06/01/2019 - 14:16
Financiar las compras medianas o grandes con tu tarjeta te permite evitar algún robo y a la vez, obtener beneficios que el dinero no brinda.

Una forma de encontrar un balance en el uso de tu tarjeta es entender cuáles son los momentos ideales para usarla y en cuáles te conviene usar efectivo. Las tarjetas de crédito son sumamente beneficiosas para nuestras finanzas, pero eso no quiere decir que debamos utilizarlas en todo momento, ya que eso podría traer un efecto negativo en nuestro presupuesto y hacernos gastar de más.

Lo recomendable es que utilices tu plástico para compras medianas y grandes, y los gastos pequeños los cubras con efectivo. Para entender por qué esto es beneficioso, hay tres puntos que debes conocer:

1. Pagar con efectivo nos ayuda a combatir las compras compulsivas
Al usar la tarjeta no caemos en cuenta de que realmente estamos gastando dinero, en cambio, cuando lo sacamos de la billetera y pagamos con él, somos 100% conscientes de que hubo un gasto. Las compras impulsivas suelen ser de montos pequeños y utilizar efectivo para pagarlas nos hará reconsiderarlas más de una vez, cayendo en cuenta si realmente nos convienen o no.

2. Un gasto pequeño en una gran línea de crédito no se siente
De la misma manera, al pagar una comida o un café con la tarjeta de crédito, pensamos que no fue un gran gasto, pues al restarlo de nuestra línea de crédito parece que fuera nada, pero al utilizar el efectivo es imposible ignorar el gasto y mentalmente, ir sumándolo. Entonces, si sueles comprar un café y un postre todos los días, al pagar con efectivo lo reconsiderarás, e incluso podrás reducir tus gastos hormiga.

3. Las compras grandes en efectivo representan peligro
Porque llevar una cantidad grande contigo siempre puede resultar en algún robo o pérdida. Es por eso que utilizar la tarjeta para esos gastos es ideal, ya que te brinda mayor seguridad. Además, te permite asumir un gasto grande sin que este desestabilice tu presupuesto, pues puedes financiarlo en cuotas que no te impidan cumplir con tus otras obligaciones.

Por último, la tarjeta trae beneficios que el dinero no, y a través de compras medianas o grandes puedes aprovecharlos mejor que al utilizarla para un montón de gastos pequeños.

Algo que debes considerar es que si el gasto es tan grande que ocupará más del 80% de tu tarjeta de crédito y será necesario financiarlo en más de 12 cuotas, la tarjeta deja de ser el medio ideal. En este caso, es recomendable que veas otras opciones, como un préstamo personal, pues podría ayudarte a ahorrar en intereses.

Recuerda que constantemente aparecen nuevas tarjetas en el mercado que podrían competir con tus plásticos actuales. La idea no es que te hagas de más y más tarjetas, pero sí que descubras cuáles son las que te convienen y elimines las que no. Para eso, puedes comparar las opciones en Comparabien.

Johanna Bernuy | Periodista y blogger

Comentarios