Blog de Consejos

En Panamá, el sueño de la vivienda propia sigue bastante vivo y no solo para quienes ya tienen una familia, sino también para muchos millennials que piensan en comprar un apartamento para así contar con una propiedad a la que puedan recurrir en el futuro.

Vivir con tus papás, a cierta edad, deja de ser bonito y empieza a ser incómodo. Y es que, al seguir estando “bajo su techo”, no logras ser totalmente independiente.

Si tienes en la mente que las tarjetas de crédito son herramientas del diablo para hacer que gastes dinero, es importante que sepas que estás equivocado. Muchas personas han crecido con esa idea, porque vieron a sus familiares o amigos caer en deudas infinitas, pero en la mayoría de casos se trata de malos hábitos, información incorrecta e incluso, poca disciplina.

Si el celular es prácticamente una persona por toda la atención que le prestamos y el tiempo que le dedicamos, lo lógico es que, en lugar de usarlo solo para las redes sociales, también empecemos a sacarle provecho con otro tipo de asuntos, sobre todo, los financieros.

¿Ser joven y querer una tarjeta de crédito es una locura? ¿Algo que no se recomienda? ¿La peor decisión en medio de tus veintes? Tranquilo, que en la realidad no se trata de un asunto blanco o negro.

Solicitar un préstamo es fácil, pero no es 100% seguro que el banco o la entidad financiera a la que recurres te diga que sí. Una gran parte tendrá que ver con tu perfil: tus ingresos, tus deudas, tu comportamiento financiero, entre otros puntos, y también con el monto que estés solicitando así como los documentos que hayas presentado y cómo lo sustentaste.

En el mundo del cine se ha hablado de todo, y las finanzas no son ajenas. Aunque no lo creas, existen diferentes películas que, a través de distintos géneros, han abordado la importancia del ahorro, elaborar un presupuesto, las consecuencias de desbordarse con los gastos y ser irresponsables con el dinero, entre otros.

Encontrar un auto que funcione bien, tenga buen precio y además, sea bonito, no es una fantasía vehicular, como dirían muchos. En realidad, es posible encontrarlo y adquirirlo sin irse a la quiebra, pero requiere de cierta sabiduría.

Si tienes en la mente que las tarjetas de crédito son herramientas del diablo para hacer que gastes dinero, es importante que sepas que estás equivocado. Muchas personas han crecido con esa idea, porque vieron a sus familiares o amigos caer en deudas infinitas, pero en la mayoría de casos se trata de malos hábitos, información incorrecta e incluso, poca disciplina.

Poco a poco las personas van entendiendo la importancia del ahorro y cada quincena, separan un porcentaje de lo que reciben para sumar a su fondo. Hasta ahí, todo está bien. La situación se complica cuando vemos que muchas de esas personas siguen creyendo en los chanchitos y alcancías; es decir, guardan el dinero que ahorran en casa, ignorando todas las oportunidades que pierden.